Política

EL PRESIDENTE MILEI FIRMÓ EL PACTO DE MAYO JUNTO A 18 GOBERNADORES

Se selló el acuerdo propuesto por el Gobierno Nacional. Estuvieron representadas la mayoría de las provincias

  • 09/07/2024 • 00:18

El Presidente de la Nación, Javier Milei procedió en Tucumán a firmar el Pacto de Mayo, con la participación de 18 gobernadores y de los expresidentes Mauricio Macri y Adolfo Rodríguez Saá

El Pacto de Mayo es un compromiso asumido con gobernadores y dirigentes opositores para avanzar en diez políticas de Estado que el Gobierno considera claves para el rumbo del país

El Presidente arribó a la capital provincial tucumana para dirigirse a la vigilia del 9 de Julio, fecha en la que se cumplirán 208 años de la Declaración de la Independencia argentina.

El evento se transmitió por cadena nacional a la medianoche. A las 23.20 comenzaron a llegar los gobernadores, ministros del Gabinete, invitados especiales y los ex presidentes Mauricio Macri y Adolfo Rodríguez Saá. Luego, con todos los convocados presentes arribaró el presidente Javier Milei, con la banda y el bastón, y acompañado de su hermana Karina Milei.

Como parte del acto que se proyectó por radio y televisión, se entonó el Himno Nacional y luego el jefe de Estado brindó un discurso de unos 30 a 40 minutos donde hablará sobre la herencia y los principales desafíos que enfrenta la Argentina de cara al futuro. Milei se referirá en detalle al contenido del Acta de Mayo y les hablará, principalmente, a los argentinos.

“La Argentina se encuentra ante un punto de inflexión. Los puntos de quiebre en la historia de una Nación no son momentos de paz y tranquilidad, son momentos de dificultad y conflicto, donde todo parece cuesta arriba. Son momentos en los que el abismo se hace tan claro que el cambio se convierte en una obligación y una urgencia”, fueron las palabras que Milei eligió para comenzar su discurso, luego de que los 18 gobernadores firmaron el Acta de Mayo.

Tras elogiar la “valentía” de los dirigentes que deponen “egoísmos” en pos del progreso nacional, Milei trazó paralelismos entre la situación actual y las épocas de las guerras intestinas del país. “No es la primera vez que después de años de guerras intestinas, representantes de los distintos confines del mapa político se reúnen para deponer las armas y encontrarse en torno a un nuevo orden”, afirmó. Comparó, además, el Pacto de Mayo con la Constitución de 1853.

“Fue ese gesto patriótico de quienes depusieron las armas para convenir un proyecto de Nación, el puntapié inicial de un proceso asombroso: la erupción de la Argentina como un volcán, desde las profundidades el abismo hasta los cielos”, agregó. “Fue, sin lugar a dudas, la época dorada de nuestro país”, afirmó.

Aunque cuidando el tono, el Presidente dejó algunas de sus pinceladas habituales. “Después de un siglo de paulatina caída en la miseria, nos hemos prácticamente olvidado como sociedad de nuestro pasado próximo y de las ideas que la hicieron posible”, continuó, en alusión al liberalismo. “Por eso, quiero agradecerle a todos los presentes, por congregarse aquí después de décadas de pendular entre proyectos antagónicos que nos han hecho cada vez más pobres”, siguió, para agradecer la “generosidad” y destacar la “grandeza” de los mandatarios y exfuncionarios presentes.

No se olvidó de los ausentes. “Hay muchos dirigentes políticos, sociales y sindicales que no están aquí. En algunos casos, porque sus anteojeras ideológicas los hacen desconocer la raíz del fracaso argentino. En otros, por miedo o vergüenza de haber persistido en el error durante tanto tiempo. Y, lamentablemente, en muchos casos, por obstinación por no querer ceder los privilegios que el viejo orden les brindaba”.

“No es casualidad que entre estos últimos se encuentran quienes han intentado e intentan cotidianamente boicotear a este gobierno y conspiran para que fracase. Ellos son adictos al sistema porque sus intereses personales son diametralmente opuestos al del común de la gente”, prosiguió el Presidente, apenas levantando la voz, pero sin quitar la mirada del texto. De hecho, dijo que está abierto a abrazar a aquellos que quieran “redimirse”.

“Nos enfrentamos a problemas de proporciones bíblicas. Bajar drásticamente el peso del Estado en nuestra economía es nuestra misión más importante y más difícil. Por eso convocamos a este pacto, para que todos los que tenemos responsabilidad en la materia hagamos nuestra parte”, afirmó. Y apuntó a los gobernadores: “El 44% del gasto del Estado corresponde a las provincias y los municipios. Por cada empleado nacional hay cinco provinciales. Llegar a un peso del Estado razonable de 25 puntos del PBI requiere que todos los niveles del Estado hagan su parte”, completó, sin mirar a los destinatarios de su mensaje, que escuchaban el discurso con gesto adusto. “Un Estado chico, pero con funciones delimitadas y claras, vale más que un Estado gigante que dilapida los recursos de los argentinos en tareas que no le corresponden”, cerró.