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Una profunda indignación sacude a los habitantes de La Banda, quienes denuncian que las sucesivas administraciones comunales de los últimos 20 años han ejecutado un sideral presupuesto en la oficina de prensa municipal, priorizando gastos superfluos por encima de los servicios esenciales. La polémica apunta a la continuidad de un esquema heredado y al despilfarro en estrategias digitales y "paradas inteligentes" que hoy se encuentran completamente desmanteladas, dejando a la ciudad sumida en el abandono estructural.

De acuerdo con las denuncias de la comunidad y los reclamos hacia el manejo de las cuentas públicas, los gastos innecesarios e inflados se proyectan con fuerza hasta el 31 de octubre de 2026. La indignación radica en que se trata de uno de los municipios con mayores índices de vulnerabilidad de Santiago del Estero, donde los recursos públicos se destinaron a campañas de posicionamiento personal antes que a la emergencia urbana.

Dos décadas con la misma matriz de gasto

El cuestionado manejo del área de comunicación no es nuevo. Los ciudadanos señalan que la estructura de la oficina de prensa comunal —manejada históricamente por una persona designada originalmente durante el gobierno del exintendente Héctor "Chabay" Ruiz en 2006— se mantuvo intacta hasta la fecha. Esta misma conducción continuó con Roger Nediani, lo que generó un suculento presupuesto acumulado que la próxima administración comunal tendrá la obligación de auditar de manera urgente.

Mientras los barrios bandeños clamaban por higiene urbana, repavimentación e iluminación elemental, el municipio destinó fortunas públicas a:

  • Contratación de drones para coberturas de carácter personalista.
  • Estrategias de posicionamiento en Google para blindar la imagen oficial.
  • Financiamiento y pauta en páginas de Facebook destinadas a resaltar una gestión comunal calificada por los vecinos como "paupérrima".

El enigma de las "paradas inteligentes"

El punto más crítico de la denuncia tecnológica radica en el sistema de transporte. Desde el año 2024, mientras La Banda padece serias deficiencias en el servicio de colectivos urbanos, con frecuencias totalmente irregulares para los usuarios. Paradójicamente, en medio de esa crisis de transporte, la gestión de Nediani contrató e inauguró pomposamente las denominadas "paradas inteligentes".

El sistema presupuestado prometía tecnología de vanguardia para resguardar a los pasajeros:

  1. Cámaras de seguridad equipadas con sistemas de inteligencia artificial.
  2. Botón antipánico conectado directamente con las fuerzas policiales.
  3. Conexión WiFi gratuita y cargadores USB para dispositivos electrónicos.
  4. Paneles informativos digitales para consultar horarios en tiempo real.

Hoy, la realidad choca de frente con el relato oficial: las famosas paradas inteligentes ya no existen. Los refugios tecnológicos desaparecieron o fueron desmantelados, abriendo un enorme interrogante sobre el destino de los fondos invertidos. Los vecinos y sectores de la oposición exigen saber qué director firmó los pedidos de pago, cómo actuó el Tribunal de Cuentas y la Fiscalía Municipal para avalar semejante erogación y, fundamentalmente, en manos de quién terminó el dinero de una supuesta obra que duró apenas unos meses.

La falta de conciencia y orden en el manejo de los fondos públicos ha dejado a La Banda en una situación crítica. Con una transición política en marcha, la ciudadanía exige que las auditorías contables prometidas arrojen luz sobre lo que consideran un histórico desfalco institucional a costa del bienestar de la comunidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Autor: admin