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los siete minutos del segundo tiempo, Julián Álvarez destrabó el partido ante Suiza y anotó uno de los mejores del Mundial. La jugada tuvo participación especial de José Manuel López, el tercer 9 que entró a la cancha en el alargue. El delantero de Atlético de Madrid tomó la pelota en la puerta del área e hizo lo que le había faltado al equipo argentino: patear al arco.

¡Y Julián acertó! Tanto, que la pelota entró sin resistencia en el ángulo derecho del arco suizo, defendido por Kobel, que no pudo hacer nada para evitar el 2-1 de la selección argentina. Fue el primer gol de Álvarez en el Mundial, y en un partido en el que no había tenido prácticamente chances. Su partido fue más de pelea con los defensores centrales suizos. Y de tirarse a las bandas para que los laterales suizos no pudieran recibir la pelota sin marca. Premio a ese esfuerzo, Lionel Scaloni lo mantuvo en cancha.

 

La telemetría de la FIFA mostró que al momento de ingresar en el arco suizo, la pelota viajaba a 86 kilómetros por hora. Inatajable no sólo para Kobel, sino para varios arqueros juntos. Por la potencia, pero también por la dirección.