Santiago del Estero lidera el ranking nacional de endeudamiento familiar
Parecería que en Santiago del Estero conviven dos economías que no se conocen entre sí. Por un lado, la narrativa oficial destaca con orgullo el “desempeño fiscal” de la provincia, subrayando un equilibrio financiero y un superávit que la posiciona como una excepción de “ordenamiento” en el contexto nacional. Por el otro, la economía de los ciudadanos de carne y hueso ha convertido al aglomerado Santiago-La Banda en el campeón nacional del endeudamiento doméstico.
El minucioso análisis de Santiago en Datos sobre el cierre de 2025 no deja lugar al optimismo en las cuentas hogareñas. Mientras las arcas estatales exhiben solidez, el 83,7% de los hogares santiagueños (84 de cada 100) debió recurrir a compras en cuotas o al fiado para sostener su consumo básico en el último trimestre del año. Esta cifra es la más alta de toda la Argentina, superando por casi 34 puntos el promedio nacional, que se ubica en el 49,7%.
El peor del ranking: Mucha deuda, nada de ahorro
| Indicador (4° Trim. 2025) | Santiago – La Banda | Promedio Nacional | Brecha / Diferencia |
|---|---|---|---|
| Endeudamiento Familiar (Cuotas / Fiado) | 83,7% | 49,7% | +34,0% |
| Uso de Ahorros (Para gastos cotidianos) | 1,4% | 33,7% | -32,3% |
| Préstamos Bancarios / Financieros | 32,0% | 15,0% | +17,0% |
| Fuente: INDEC, Encuesta Permanente de Hogares (EPH) continua, microdatos del 4° trimestre de 2025. Procesamiento de Santiago en Datos. | |||
El contraste con el discurso del “éxito fiscal” resulta casi paradójico. Mientras la provincia resguarda su superávit, el santiagueño promedio parece haber perdido toda capacidad de previsión financiera. Ante la consulta oficial del INDEC sobre si tuvieron que utilizar ahorros para cubrir sus gastos cotidianos, apenas un 1,4% de las familias locales respondió de manera afirmativa. No es una contradicción, es la misma historia contada de los dos lados. En Santiago casi nadie gasta sus ahorros simplemente porque casi nadie tiene ahorros.
Este registro es uno de los más bajos del país y evidencia que, ante la falta de un resguardo económico propio, la única salida disponible para la subsistencia es seguir pidiendo crédito. El escenario es tan asfixiante que el 32% de los hogares santiagueños solicitó préstamos a financieras o bancos en ese periodo, una cifra que representa más del doble de la media nacional (15%). Al parecer, el superávit estatal no habría logrado permear hacia el colchón financiero de los ciudadanos.
El misterio del bono: ¿A dónde fueron los $2.100.000?
Lo más llamativo del informe detallado es el comportamiento del endeudamiento frente al bono extraordinario de fin de año otorgado por la provincia. Entre octubre y diciembre de 2025, el Estado inyectó tres cuotas de $700.000 cada una a los empleados públicos. Cualquiera pensaría que semejante masa de dinero reduciría la necesidad de “tarjetear” o pedir fiado, pero los datos del INDEC indican lo contrario: la deuda familiar en Santiago trepó más de cinco puntos justamente en ese trimestre.
La interpretación técnica que surge de Santiago en Datos sugiere que el bono operaría, en la práctica, como un simple paliativo ante el atraso salarial. Las familias no estarían utilizando ese dinero para generar nuevo consumo, sino para “tapar baches” preexistentes: regularizar cuotas vencidas, pagar intereses de tarjetas o saldar la libreta del almacén de cercanía. Así, los fondos públicos harían un viaje fugaz por el bolsillo del trabajador antes de terminar en manos de los acreedores, reforzando la idea de que en Santiago, mientras el Estado ahorra, la gente se endeuda.
El informe completo: https://santiagoendatos.com/publicaciones/endeudamiento-familiar-sde
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