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La Libertad es uno de los 24 departamentos de Perú y está ubicado a unos 600 kilómetros al norte de Lima. La ciudad con mayor población es Trujillo, su capital. Entre sus principales características geográficas se destacan playas, bosques y montañas. Allí, la actividad más fuerte es la minería.

En esas calles nació Tony Janzen Valverde Victoriano, de 20 años recién cumplidos, quien en la última semana se hizo conocido por su apodo: “Pequeño J”, apuntado como el ideólogo del triple crimen de Brenda del Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Gutiérrez (15).

Valverde Victoriano (o “Pequeño J”) se crió en una zona en la que actualmente la violencia cobró un mayor protagonismo, con el aumento de los homicidios vinculados al sicariato, y el “boom del oro” desplazó al tráfico de cocaína.

 

“En la zona de Trujillo lo que abunda es el oro, más que la cocaína. En la actualidad es un boom del oro, su extracción y venta ilegal”, dijo a Clarín un investigador policial peruano de alto rango en la mencionada región y que conoce el terreno.

 

Las principales ciudades que están vinculadas a la venta ilegal de oro son Patáz, La Libertad y Trujillo, distante unos 350 kilómetros entre la primera y la última.

El sicariato

En el triple crimen de Brenda, Morena y Lara se cree que actuaron sicarios, quienes pasaron a buscar a las tres chicas engañándolas con que iban a cobrar 300 dólares para asistir a una fiesta en una casa en Florencio Varela, donde aparecieron asesinadas tras cuatro días de búsqueda.

Los crímenes fueron violentos. Las chicas fueron torturadas, golpeadas y asesinadas. Todo el horror fue transmitido por una red social para un grupo cerrado de 45 personas, según declaró extraoficialmente uno de los cuatro detenidos, con la intención de dejar un mensaje a las líneas medias de la organización liderada por “Pequeño J”.

En Perú, el crimen organizado se volvió más violento y cruel en el último tiempo, según precisó el investigador local consultado. “La Libertad y Trujillo se ha vuelto muy pesado el asunto, mucho sicariato en la zona por ajuste de cuentas por oro, dinero y drogas”, agregó.

Para el detective, el hecho de transmitir las torturas a las víctimas está más ligado a bandas que suelen ser lideradas por venezolanos, según su experiencia.

“Cuando hay torturas se puede entender por una situación de secuestro y cobro de rescate. Los sicarios van y matan, y se acabó”, describió el investigador al tomar conocimiento del modus operandi de cómo fueron asesinadas las tres jóvenes argentinas.

La identidad de “Pequeño J”

El fiscal de Homicidios Adrián Arribas tomó la investigación del triple crimen este jueves por orden de la fiscal general de La Matanza, Patricia Ochoa, quien dispuso que un grupo de otros fiscales especializados, como Diego Rulli, Claudio Fornaro y Lorena Pecorrelli lo acompañen por la complejidad y la gravedad del hecho.

Morena, Brenda y Lara, las chicas asesinadas en Florencio Varela.Morena, Brenda y Lara, las chicas asesinadas en Florencio Varela.

Entre las primeras medidas que se lograron fue la identificación de “Pequeño J”, a quien llegaron a través de una testigo clave vinculada al joven peruano que aportó un número de teléfono y datos precisos sobre el sospechoso.

Con la información brindada, más testimonios de algunos de los detenidos, Arribas y la policía bonaerense logró identificar con nombre y apellido al presunto capo narco: Tony Janzen Valverde Victoriano.

Los impactos de las antenas de su celular dieron un dato crucial para la investigación: "Pequeño J" estuvo en la casa de Florencio Varela cuando se cometió el triple crimen.

“Lo tenemos en el lugar y en la casa de a Ozorio”, dijo a Clarín un investigador en referencia a Matías Agustín Ozorio (28), mano derecha de "Pequeño J" y sobre quien -al igual que a Valverde Victoriano- pesa una orden de captura internacional emitida en una notificación roja de Interpol.

Matías Agustín Ozorio (18), el segundo de "Pequeño J".

Autor: admin